Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

miércoles, 6 de abril de 2005

Tierra-bola de espejos

imagino la tierra como una bola de espejos... glamourosa, brillante, viva y pendiente de un hilo que puede que aguante su peso si algún que otro idiota no la fuerza demasiado.

2 comentarios:

Glube dijo...

Y si los idiotas finalmente forzamos la cuerda hasta romperla sólo nos quedará acostumbrarnos a una caida infinita.
(-3)

Anónimo dijo...

Imagino que las pequeñas huellas que puedo haber dejado en él se borrarán en la memoria del libro que nunca escribí. Rojo como tu.