Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

miércoles, 3 de agosto de 2005

Para no olvidar

Para no olvidar los kilómetros de cama,
la media sábana bien puesta y la chirriante teletienda.
Las cholas multicolores y los flyers ordenados.
Las otras cholas, las que nos fumamos, se me olvidan algunas y otras no.
Los helados de madrugada, por la tarde o a cualquier otra hora.
Para recordar sobre todo las risas, los besos,
los abrazos que siguen yendo al cielo
y la silueta por la que cada día mis manos
salen de paseo.

1 comentario:

Glube dijo...

Para no olvidar escribo. Y me muerdo la lengua y me ato los dedos por no olvidar, porque las palabras se las llevaría el aire y mis dedos se perderían en ese paseo por el cuerpo tantas veces, que borrarían la imagen de la figura... Aún así... siento tan ciertamente que tu recuerdo nada tiene que ver con el mío.