Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

martes, 6 de septiembre de 2005

Fundas de almohada (7)

El calor de la noche me hizo vestir la desnuda almohada.
Siempre me gustó el lado frío de la almohada, pero esa noche no lo encontraba.
Supongo que se habrán dado cuenta de que es más calurosa sin nada ¿no?. Es como dormir sin sábana, supongo que tendrá su explicación pero yo no la sé.
-Tú lo sabes todo- me diría una amiga a la que le gusta escuchar como invento cosas...
Pero hoy hace demasiado calor para inventar y el sudor de las manos sobre las teclas no es algo especialmente propicio para la imaginación.
Aunque sí lo es el cansancio.
Porqué sucede, al menos a mí, que cuando estamos cansados y escribimos pensamos que lo que hacemos es mejor que cuando no estamos cansados. Igual hasta es cierto.
Es como cuando éramos pequeños y se nos pasaba la hora de dormir y reíamos y nos divertíamos.
Esa es la hora a la que me gusta para escribir, seguramente porque uno está demasiado cansado para ponerse a corregir y solo escupe estupideces sobre fundas de almohada. O las toma como excusa para contar otras estupideces... sea como sea me vuelvo ya a mi vestida almohada para saludarla con mi oreja derecha mientras la izquierda vigila a un insoportable mosquito que mata mi sueño.
Felices por cierto, sueños, que nunca está de más.

2 comentarios:

Glube dijo...

¡¡¡Fantástico!!! Así que no hay duda de que por lo que cuentas debes ser uno de esos tipos con dos orejas!!!!!!! Es que es dificilísimo encontralos pero cuando sucede, de la manera que sea, da igual, es eso: Fantástico!!!! Bueno...jajajaja...no hay nada mejor que las estupideces cuando uno está cansado!!! Así que te dejo en bandeja otra deducción estúpida: se podría decir, por las estupideces que escribo, que...soy ese tipo de mujeres que ha empezado otra vez a trabajar!!!

Dulces sueños ;)

¿Le has dado últimamente un vistazo al tambor de tu labadora? Es que a veces, si no vas con cuidado o no utilizas el programa adecuado, cuando lavas las fundas de las almohadas, se quedan en la máquina algunos sueños enganchados en los agujeritos del cilindro metálico. Allí encuentro yo algunas historias, pero es un secreto (jajajajaja) no se lo digas a nadie!!! ;)

Nota: El grado de estupideces es proporcinal al nivel de trabajo y yo, hoy, he currado mogollón!!!

Grock dijo...

Escuchar demasiado es también una putada.
gracias por el regalo. Ahí va "Fundas de almohada (3)".

P.D: supongo que tu trabajo te debe gustar bien poco como para tener la capacidad que tienes de inventar o evadirte de lo real. (esto se supone un alago a tu forma de escribir)