Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

miércoles, 5 de octubre de 2005

Semillas 1

Hablando de política con una amiga se enfadaba conmigo porque decía q la izquierda en europa sólo podía ser izquierda hasta cierto punto y que eso no era bueno, yo decía que era menos mala y que me parecía de puta madre que se pudieran casar los gays y lesbianas (ella es lesbiana) y que se destine el doble de fondos para la educación. Ella contaba que lo que habían hecho en la frontera era tan malo como el muro de Berlín. Aunque le doy la razón, particularmente me siento más cómodo con uno de presidente que con el otro, que empezaba a darme miedo. No sé si el que viene detrás suya me da más miedo todavía...
En fín...Tras unas cervezas descubrimos que sólo se podían cambiar las cosas de raiz ya que por mucho que hubiese un partido u otro siempre es con las mismas reglas, el mismo derecho romano (que ya desde roma nunca fue justo del todo) y los mismos topes, siempre algo relativos. De manera que allí en nuestra filosofía de bar llegamos a la conclusión de que desde el mismo juego, las mismas reglas no se puede cambiar lo más grave. Que el cambio es necesario desde la base y eso sólo sucedería con una guerra mundial.

Quiero escribir la historia de tres personajes (1 hermano y 2 hermanas)que comienzan el mundo desde cero. Tienen que tener descendencia porque si no se acaba la especie humana (igual sería lo mejor pero me quedaría sin obra) intentan no cometer los errores de cómo está planteada la civilización actual, sobre el capitalismo y la democracia (que ya desde que comenzó sólo votaban los que eran pueblo y sólo eran pueblo los más poderosos) pero ante la falta de respuestas a sus preguntas, acaban adoptando las mismas reglas y cometiendo los mismos errores.
Se llamaría "Con la misma piedra" ( o igual no).

1 comentario:

Glube dijo...

Da igual como se llame pero escríbela.

Saludos.