Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

domingo, 22 de enero de 2006

Ayer ví Notting Hill.

Ayer ví Notting Hill. Una de esas tóntas películas chorras donde recurrieron a la actriz "novia de américa" y al inglés "guapito" de moda.
Mientras la veía pensaba lo que es una comedia romántica, en cómo reconocía cada truco, cada artificio y como sabía cuando iba a entrar la música o cuando aunque pareciese que ya todo iba a ir bien habría un falso final para terminar de putear al protagonista un poquito más.
He de reconocer, sin embargo, que me gustó, me enganchó y disfruté viéndola, porque aunque sean esas estrellas que son y aunque reconozca los mecanismos, una tonta historia de amor, bien elaborada para hacerle el objetivo imposible al protagonista, me emociona.
Al fin y al cabo, son las historias las que hacen soñar aunque sea la misma contada mil veces de mil maneras similares...
Y que le voy a hacer si yo... soy un romántico perdido.

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