Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

martes, 28 de octubre de 2008

Me voy

Mañana será otro día.
Pero cuando será mañana.

Me quedé mudo, sin voz
me voy porque no soy
cuando sea volveré
me quedé mudo, sin vos.


P.D: A los pocos que me leen escribí ya mucho, pueden los post pasados.
Hasta pronto, espero

viernes, 24 de octubre de 2008

Poemario 31

Entre mis brazos
en cada instante
sobre mi hombro
bajo mi sábana
en lo importante
el día de mi boda, el de mi muerte, el de mi cumpleaños

En año nuevo
en todas las cosas
en mis canciones
en otros versos
en mis sueños, en mis proyectos
cuando sonría o sea feliz

Cuando me duche
cuando me enferme
cuando las cosas no vayan bien
cuando cene, desayune,
cuando lave la ropa, cuando cocine

Cuando me mude
cuando me enfríe y estornude
cuando me levante y me caiga,
cuando crezca

Rozando mis labios, mi pelo, mi piel
cuando despierte, cuando me lave los dientes
cuando juegue con mis hijos, cuando nazcan,
cuando crezcan

Cuando por fín sea mañana

Ya no estarás.

Poemario 30

Caminé sobre mis pasos dejando que me llevaras sin planear la cuartada.
Me lancé optimista sobre la pista que regalabas y me perdí.

Con tu mirada tu negro pelo y tus caricias de quita y pon
caí en la trampa y me perdí

Resbalé en el cuarto que me menguaste cuando todo se volvió gris
Y recordé,
Y te perdí.

martes, 21 de octubre de 2008

Poemario 29:

Melalcohólico me revuelvo
escribiendo entre humo y voces
buscando de bar en bar
entre rock y trovadores.

De copa en copa voy a beberme lo que me inspiras
y a vomitarte, sobre el vestido nuevo que no trajiste
las palabras que sí dijiste.

Suena The story of the huracan
sobre la mesa aún limpia
se derraman dadaístas las estrofas.

Mientras duermes,
treparán expresionistas por tu almohada
girarán llenándolo todo
como un grito de un sueño desafinado.

Grock (con un poquito -bastante- asesoramiento de K.)

jueves, 16 de octubre de 2008

viernes, 10 de octubre de 2008

El Insomnio - Alejandro Dolina



-Mire doctor, yo tenía el problema del insomnio. No me podía dormir, no me podía dormir y no me podía dormir!. Y el insomnio empezó a producirme problemas en la cabeza. Crisis de identidad. Yo no sabía quién era, por no dormir.

Las noches pasaban, amanecía y yo desesperado no sabía quién era. Le preguntaba a la gente: “¿Quién soy? ¿quién soy?” Pero la gente me miraba raro.
Y así deambulé sin saber quién era hasta que superé el problema. ¿Sabe cómo? Dejó de importarme quién era yo.

Porque después me dije: ¿Qué sentido tiene decir “yo, soy yo, que arrastro una historia”. Después de todo somos únicamente el presente; este ápice vertiginosos que es el presente, este ápice vertiginosos del tiempo. ¿Qué sentido tiene ir arrastrando el pasado como prueba de quién somos?
me dije. Entonces comenzó a no me importarme nada.

-¿Cómo se llama? -me preguntaban.
-Nada.
-¿Quién sos?
-Éste -respondía.
-¿Quién sos?
-Yo!! -contestaba.
-¿Quién fuiste ayer?
-No sé.

Y fui tan feliz!!. Me quisieron como nunca. ¿Y sabe por qué? Porque no hacía proyectos, no contaba anécdotas; solamente me deslizaba por el presente como un equilibrista, huyendo del pasado a pasitos cortos, pero sin correr mucho para no atropellarme el futuro. Con esa prudencia que tiene el que vive el presente, para no llevarse colgado el pasado y para no atropellar lo que viene. Y fui feliz.

Pero un día me quedé dormido. Sí, dormí bien. Estaba tan tranquilo y tan feliz que, desaparecidas las preocupaciones, sin saber quién era, dormí bien. Y con el buen dormir vino el recuerdo. Y con el recuerdo ya fui alguien; y ahí se arruinó todo. Esta felicidad irresponsable de no ser nadie; este arrastrarse por el alambre del presente terminó por uno o dos buenos “apolillos”.
Y entonces me acordé. Y entonces supe que algunas cosas las había perdido. Supe que algunas cosas no me ocurrirían nunca más. No solo me acordé sino que empecé a hacer proyectos. Y a preocuparme. Y a temerle al futuro porque adivinaba que allí había amenazas. Y ya no fui feliz.
-¿Y esto le trajo alguna consecuencia? - consultó mi psicoanalista.
-Si, el insomnio doctor.

Nota: Este post que transcribe una parte del programa de Radio del gran Alejandro Dolina proviene directamente del blog DMV.
(copiado textualmente por DMV de su programa LA VENGANZA SERÁ TERRIBLE, consejos para combatir el insomnio).


martes, 7 de octubre de 2008

Los que nacimos para volar.

Los que nacimos para volar, tenemos que perfeccionar nuestro aterrizaje.
Un poco como el Gran Héroe Americano, cada vez que aterrizamos nos estrellamos, no sabemos posarnos suavemente como un pájaro en una rama.
Nos equivocamos una y otra vez al intentar enseñar a volar a otros, a los que no nacieron para volar... nos empeñamos en cargar un peso que nos entierra al caer.
Pero siempre, como el Fénix, recomponemos las alas, y aunque queden algo herídas tras cada caída las desplegamos y emprendemos vuelo, porque nosotros sí, nacimos para volar.
No entendemos vivir en la tierra sino para repararnos y emprender vuelo, curiosamente al revés que los que no nacieron para volar que se desenvuelven anclados a la tierra y vuelan tan sólo para repararse si tienen la suerte de encontar a alguien que les suba, como nosotros tenemos la mala suerte de encontrar a alguien que nos baje.
Por mucho que duelan los aterrizajes forzosos, los que nacimos para volar nos sentimos afortunados porque sabemos que tarde o temprano, se arreglarán las alas rotas y volveremos a elevarnos. Al fin y al cabo no sabemos vivir de otra forma.

It's alright


Madelaine Peiroux.

lunes, 6 de octubre de 2008

Poemario 32: Las camareras

Las camareras vienen de venus
de la barra a la caja danzan y media vuelta.

Sin gravedad, ni lunas llenas, sin queja en su venusiana sonrisa .
Por sus hombros desnudos se columpian los piropos nauseabundos.
Al otro lado de la fiesta se deslizan, sirenas de la noche decadente,
luciérnagas de los lúgubres jardines.

- Otra copa cuando puedas - repito, sin que me entienda
creo que así me acerco, pero me alejo
de su mundo real,
de venus.

jueves, 2 de octubre de 2008