Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

martes, 10 de febrero de 2009

Poemario 34: VUELVO

Vuelvo con la energía que pasa de cero a mil y de mil a cero
más de piedra y menos de cartón
con el alma gastada reaprendiendo a soñar
con la esperanza manchada de pena
pero vuelvo.

Vuelvo mejor que cuando marché,
más entero pero menos persona,
Dejé por el camino, muertos, trozos de mi destino
lastre para seguir volando, más ligero si cabe

No me amarro, ni me proyecto, ni pierdo el sueño en soñar
más mortal y menos poeta
ando rehabilitando mi capacidad de brillar por encima del gris de los mortales,
arrastrando al vertedero a la desidia
agarrandome a mi vida por la crin
tomo las riendas

Sigan, sigan, no se paren,
no me esperen, gracias,
que ya vuelvo.

4 comentarios:

cecita dijo...

a mí me encantan los recomienzos, los renaceres...

esperaba tu regreso, me lo habías prometido

un beso

Grock dijo...

Gracias Ceci!
Que bueno es abrir las puertas y que pase gente.
No sabría ser asesino, porque siempre vuelvo :)

K. dijo...

Chupiiii!!!
muak

manu dijo...

el humano tiene sus momentos. momentos que estar de pie es suficiente...o demasiado. épocas q pensar en otras cosas no es una opción.

es un momento pertinente para seguir esa bombita amarilla y esperar q la misma no se apague

...diría jaime torres.

abrazo!