Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

miércoles, 1 de abril de 2009

A pesar de tener la armadura algo cascada y abollada, sigo siendo un caballero.

2 comentarios:

manu dijo...

...no queda otra que seguir peleando. son las cosas de la vida.

abrazo.

K. dijo...

usted siempre ha sido un caballero