Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

jueves, 4 de noviembre de 2010

Dar felicidad, dar felicidad, dar felicidad...

A mí no me programaron para hacer sufrir.

2 comentarios:

manu dijo...

Lindo leer eso, aunque me parece que la mayoría de nuestros vecinos no aplican dicha norma…haciendo (entonces) todo lo contrario.

Un abrazo

grock dijo...

Gracias Manu, ando bastante desaparecido de aquí pero creo que volveré pronto.
Una brazo y una mano