Se me derrite en la mano, cada vez que intento abrir alguna puerta

sábado, 9 de julio de 2011

Inspirando...

Inspirado...

Recuerdo hace ya algunos largos años ir a ver a Luis Eduardo Aute en concierto. Hay sensaciones que se conservan mejor que los recuerdos visuales, al igual que algunos olores. Yo recuerdo perfectamente cómo salí de ese concierto con ganas de escribir, de contar y cantar ( a pesar de ser negado para el canto). Básicamente salía inspirado con ganas de crear y expresarme desde mi yo más profundo. Es el primer recuerdo que tengo de esta sensación que se repite cada vez que veo algo que me conmueve artísticamente, ahora me pasa siempre con los buenos cantautores, con la poesía, con el buen teatro y alguna vez con el buen cine.

A veces no sólo me siento inspirado sino frustrado por pensar que nunca alcanzaré tal grado de poesía, a veces por falta de talento y otras muchas por falta de persistencia o trabajo y me autofustigo durante unas horas, llegando a casa y obedeciendo estos instintos que me llevan a escribir o a plasmar esa idea que me surgió en ese momento, normalmente nocturno. Otras simplemente dejo que se desvanezca ese impulso cayendo en mi desidia habitual desaprovechando esa chispa que logra encender esta larga mecha aletargada.

Me veo lento, siempre quiero más y más pronto, mis ideas se atropellan y me atropellan pasando por encima mía y me veo con un cazamariposas intentando atrapar alguna para guardarla o adaptarla a mi ritmo de creación... Leeeeennnnnnntooooo.... lo logro de vez en cuando, pero todas esas mariposas que se me escapan me duelen. Supongo que no se puede con todo, pero en el fondo sé que alguna vez alguien pudo y me siento un poco inútil por no poder yo.

Afortunadamente voy consiguiendo que mi realidad se parezca cada vez más a algunos de esos sueños y fantasías y detengo el tiempo para poder disfrutarla despacito, lentamente y vivir esas pequeñas cosas que tanto merecen la pena.

1 comentario:

K. dijo...

shhhhhhhhhhh las chispas q se prenden no se apagan, se quedan esperando el momento preciso, el instante adecuado, la chispa perfecta que llega, siempre llega.
K